Finalmente, hemos llegado al desenlace de mi argumento sobre el amor romántico. Voy a explicar ahora mismo el ultimo punto de por qué no creo en este tipo de amor:
5. Este supuesto amor de cuento no se ha logrado adaptar al paso del tiempo, se sigue creyendo o ligando a la idea del amor romántico el papel del hombre como protector y el de la mujer como cuidadora, como si en algún momento no se pudieran intercambiar los papeles, como si las mujeres estuviéramos destinadas a ser las frágiles flores y los hombres los fuertes varones.
Quiero aclarar que en algún momento de mi vida fui totalmente partidaria de las películas románticas y de todo lo que significaba la eterna búsqueda del amor verdadero. Lo fui hasta que finalmente maduré y tomé la decisión de cuestionar esta historia que me había vendido la sociedad desde que era muy pequeña.
Desde las épocas de las películas de princesas hasta las actuales rom-com de Netflix, las películas nos han mostrado una versión simple sobre el amor, simple porque deben adaptar todo lo que significa enamorarse en apenas 120 minutos, sin embargo, muchas de las historias que plantean son bastante artificiales y en esto, ya no se pueden justificar.
El amor romántico termina expresado en amor a primera vista, el protagonista observa a la protagonista (o viceversa) y luego, sin si quiera conocerse realmente terminan amándose para siempre, solo han quedado impresionados por una primera toma, sin más, en muchas ocasiones ni si quiera se entienden, ni comparten los mismos valores, pero nos venden que esto es totalmente secundario cuando conoces al hombre o a la mujer perfecta...lo cual, por supuesto, no es cierto.
Peor aun es el hecho de que a la mujer suelen describirla como incompetente, poco autónoma y totalmente dependiente de su amado, quien siempre debe ser más grande y valiente que ella. Por lo general hay alguna pelea y al final un acto supremamente público donde ambos se demuestran amor eterno y la historia termina, dejando a la audiencia con una sensación de esperanza o de un sentimiento de total alegría porque el amor eterno ¡si existe!
Pues bien, el peligro (más que el problema) con estas historias es que continúan perpetuando un estereotipo que daña tanto al hombre como a la mujer, primero, porque el protagonista masculino suele ser un hombre totalmente alejado de sus sentimientos o alguien que demuestra poco contenido en ese aspecto, es un hombre más interesado por su carrera y enfocado en si mismo, mientras que la protagonista femenina suele estar enfocada en otras personas (su familia, sus amigos, su pareja) más que en si misma. Es triste que pese al paso del tiempo, estos aspectos aun sigan siendo reconocidos en bastantes tramas románticos y se considere una burla al hombre que está más atado a sus sentimientos, menos valiente o a la mujer más enfocada en su carrera, más empoderada y centrada en si misma. Es hora de pedir una actualización a estos estereotipos porque el mundo de hoy, sin duda alguna, no es el mismo que el de hace 20, 30 o 50 años.
En épocas actuales, de los pocos ejemplos que muestran o intentan mostrar algo diferente, se encuentran series como "How I Met Your Mother", específicamente hablo de Lily y Marshall, una pareja que en ocasiones intenta controvertir los límites sobre el papel de lo que es un hombre y una mujer en una relación, sin embargo, terminan cayendo en la comedia cuando Marshall admite y expresa con libertad sus sentimientos o cuando Lily demuestra más poder y decisión que su compañero.
Ojalá existieran más películas y series enfocadas a un nuevo estilo de rom-com, con historias que atraparan al televidente con argumentos que lo hicieran cuestionarse sobre el papel del hombre y la mujer en una relación romántica, sobre los estereotipos de género y que dieran pequeñas advertencias de lo que debes o no debes hacer en una relación. Porque aunque podamos pensar que estas historias románticas no son importantes, al final están afectando nuestro juicio en relación al amor, cuando podrían estar apoyando a que tanto hombres como mujeres aprendan de nuevos estilos para relacionarse.
Ya no estamos en la edad de piedra y necesitamos una guía sobre el amor que nos conduzca a, primero, aprender a amarnos a nosotros mismos por fuera de los estereotipos de género y segundo, poder relacionarnos, conocer y amar a otras personas partiendo desde el entendimiento de ellos como seres con derecho a equivocarse, con pensamientos y sentimientos en continuo cambio, pero sobre todo, se necesita una guía en materia de relaciones para que las nuevas generaciones no repitan los mismos errores de sus padres, que por creer que el amor es simple y se puede resumir en un instante, han terminado relaciones "estables" por las razones más absurdas. Es hora de un cambio y de nueva literatura frente a este aspecto para que no terminemos odiándonos unos a otros...¿se atreverá la sociedad a este cambio?

Comentarios
Publicar un comentario