Este es el comienzo del final (como diría Bunbury) de la historia que me ha llevado tres partes pero de la cual no había querido hablar desde hace muchos años, es como un terapia para mi poder hacer esto después de tanto tiempo sin el sentimiento que me invadía antes, de desesperanza, de tristeza, de miedo. Ya llevábamos varios meses de relación con mi vecino y aunque sentía que habían días donde avanzábamos porque durábamos el día completo sin pelear o sin que él me abofeteara cuando teníamos relaciones, habían otros donde sentía que regresábamos al inicio pues las peleas siempre eran iguales, aunque en mi cabeza sentía como una victoria el hecho de que ahora él reconocía sus errores cuando los cometía y regresaba a mi a pedirme excusas cuando ocurría, en pro de salvar la relación. Pensé que esto significaba que no estaba remando sola. Mis padres tampoco ayudaban pues lo querían como a un hijo y me motivaban a seguirlo ...
Este es un ejercicio de escritura y memoria, dos de mis grandes habilidades, aunque sé que en ninguna soy realmente buena o lo suficiente. Siéntanse libres de comentar y compartir, este sitio tan mio, también es de todos.