Tenía pensado tocar cada uno de los puntos de mi problema con el amor romántico poniendo un ejemplo de mis relaciones pasadas, pero me di cuenta de dos cosas: La primera, que esta dinámica me puede llegar a aburrir por lo repetitivas que fueron mis relaciones en el pasado (conocer a alguien, empezar a salir, volverme su novia, darme cuenta que no lo conocía lo suficiente antes de volverme su novia, aburrirme y terminarle de la mejor forma posible o de la más rápida) y la segunda, que de todas las relaciones que tuve en el pasado solo tuve tres que me dejaron una enseñanza lo verdaderamente importante como para ponerlas de ejemplo aquí, aunque puede que en algún otro momento, de puro aburrimiento hable sobre las demás.
Además, lo que tenía en mi mente en un principio con todo esto era desglosar poco a poco el por qué dejé de creer en el amor romántico y por qué dejé de ver películas o escuchar canciones que hablaran sobre el tema con el mismo prisma del pasado. Ahorita mismo, se me vienen a la mente muchos ejemplos de películas o canciones que a la vista de muchas personas se consideran románticas, pero que en realidad no son más que un reflejo de que algo no anda bien en la sociedad actual.
Pese a todas las experiencias, revoluciones y eventos importantes que han ocurrido a lo largo del tiempo, pese a todas las invenciones tecnológicas, el internet, las redes sociales y los múltiples artículos, libros, noticias que salen día a día, aun hoy el papel del hombre protector y celoso, con su mujer indefensa e inocente se valora desde una óptica positiva, ¿a quién carajos se le ocurrió que ese podía o debía ser el ideal de las relaciones amorosas? o peor ¿por qué nadie ha puesto el grito en el cielo y ha pedido cancelar todas esas series, películas e historias que romantizan la violencia o la normalizan en una sociedad donde cada día mueren mujeres y hombres a manos de sus parejas?
Antes de ponerme más densa con el tema, vamos al punto 3 de por qué no creo o rechazo al amor romántico:
3. El amor romántico se olvida de lo básico en una relación, reconocer que el otro no es ni será nunca perfecto y que tu tampoco lo eres. Imaginémonos que encuentras al príncipe encantado: atractivo, atlético, galán, educado, hasta buen cocinero y tu, una pobre mortal, con mal aliento por las mañanas, despelucada, torpe, ambivalente, con cambios de humor y sobre todo humana, ¿cómo se va a poder llegar a equilibrar la balanza?
Para empezar, quiero poner de ejemplo dos series de libros, que luego se volvieron película y lo peor es que una serie surgió gracias a la otra. ¡Exacto! ya saben de cuáles hablo, series que hicieron leer a muchos adolescentes, adultos jóvenes y hasta de mediana edad: La Saga Crepúsculo y 50 Sombras de Grey.
Vamos con la primera. Cuando yo era ya...no una adolescente, en realidad era una adulta muy joven, fui al cine con mi pareja de aquella época para vernos la película popular del momento, la primer de la saga, Crepúsculo, recuerdo que salí del cine pensando "¡eso si que es amor!" (lo sé, golpeémonos todos las frente en este momento porque hasta a mi me da vergüenza aceptar que llegué a idolatrar y a consumirme todos los libros y películas de esta tenebrosa serie). Me parecía muy especial que esta saga intentara mostrar a una adolescente promedio, torpe, simple e insegura, en vez de la protagonista de siempre, la mujer que todo lo puede y que hasta se levanta arreglada.
Me gustaba mucho pensar en cómo esta indefensa y torpe (repito la palabra porque esta protagonista era extremadamente torpe) mujer adolescente había logrado cautivar no a uno sino a dos y hasta a veces a tres hombres solo con su insegura personalidad. Me sentía identificada, pues hasta es momento yo también sufría de la inseguridad que se tiene al salir recientemente del colegio y yo también, con mi silencio y mi muy poco formada personalidad, había podido atraer a algunos hombres hasta ese momento.
Solo de pensarlo, veo que ya algo andaba mal en ese entonces y seguro que sigue andando mal hoy en día, porque el hecho de que una recién ex adolescente-adulta joven se sienta identificada por una protagonista que comparte sus defectos y se enorgullece de lograr atraer hombres gracias a ellos, no debería ser considerado normal. Es más, el solo concepto que se le imprime a la mujer desde pequeña de búscate a un hombre, cásate y ten hijos, el cual nos termina guiando la vida durante los primeros años o más, no debería seguir siendo considerado normal, porque actualmente las mujeres tenemos más oportunidades de elegir, de cuestionar y de preguntarnos cosas como ¿quiero girar mi vida en torno a un hombre?, ¿quiero tener hijos con él?, ¿prefiero en vez de eso adoptar un perro/gato y vivir feliz para toda mi vida?
En fin, que me desvié del tema, básicamente mi punto en esto es que la saga Crepúsculo tenía claro a qué mercado le apuntaba, un mercado que aun no había podido desarrollar un pensamiento critico sobre cosas tan simples como las relaciones tóxicas y aquí es que quiero tocar el tema principal. No considero correcto, ni normal que una saga como Crepúsculo, ponga a pensar a las muchachitas de ayer y hoy que las mujeres estamos para ser sobre protegidas por todos lo hombres a nuestro alrededor, que no somos capaces de valernos por nosotras mismas para hacer las cosas más básicas y que la manera de atraer a cualquier hombre es pareciendo frágiles, como delicadas porcelanas. No me parece nada sano que además nos vendan el prospecto ideal de hombre como aquel que nos considera inútiles o que se dedica a volvernos seres inútiles, porque todo lo debe hacer por nosotras y que su idea de protección sea vigilarnos, celarnos con cuanto tipo se nos pasa por el frente y sacar sus dotes de macho alfa frente a cualquiera que ose tan solo pronunciar mal nuestro nombre.
He caído en cuenta que tal vez muchos de los que lean esto no sabrán de que diantres hablo, así que acá va mi pequeño resumen de esta saga, porque no les voy a hacer el mal de pedirles que vayan a verla o a leerla:
Una torpe adolescente que vive con su madre y su nueva pareja, se muda de Estado para vivir su ultimo año de colegio con su padre (vaya uno a saber por qué), cuando asiste a su primer día conoce al chico más extraño de la escuela y de inmediato se enamora, pero él la ignora y hasta parece sentirse repelido con su sola presencia. La chica conoce algunas amistades y a través de ellas descubre la historia del chico y de su familia, a la que todo el mundo admira únicamente por su belleza física, porque ni si quiera se juntan con el resto de los mortales. Como la protagonista además de torpe es un poquito pendeja decide conocer un poco más del chico, por eventos sumamente extraños se da cuenta que este joven no es normal y descubre de boca de él que es un vampiro (si, un vampiro pero de los buenos, así que tranquilos). El vampiro le confiesa su amor, ella dura toda la saga preguntándose (al igual que el resto de la audiencia) por qué se ha enamorado de ella, ya que sufre de graves problemas de inseguridad y se juzga demasiado todo el tiempo. Es irritante esta ultima parte de hecho.
A través de la historia se conoce que uno de los chicos con los que ella se relaciona es además un hombre lobo y descamisado, que también quiere conquistarla (nuevamente, nadie sabe por qué, ni siquiera la protagonista). Tanto el vampiro como el lobo la vigilan y controlan todo el tiempo, incluso cuando duerme y cada vez que ella no se comporta como ellos quieren cada uno se enoja a su manera, el vampiro la ignora, el lobo la intimida, a veces a gritos y ambos la manipulan emocionalmente.
Pasan muchas cosas sin importancia en el intermedio y finalmente, la chica consigue lo que quiere, se casa con el vampiro, tiene la peor luna de miel de la historia, queda embarazada, el bebé se la quiere comer por dentro (si, muy perturbador), casi muere de inanición por salvarle la vida a su bebé y finalmente, se vuelve un vampiro. El lobo se enamora de su bebé, todo muy normal y creo que esto ya sería básicamente todo.
No creo que tenga que explicar mucho más mi punto, pero solo por no dejar mi argumento a la mitad, mañana hablaré de la peor de ambas sagas "50 sombras de Grey". Al menos con esta con la que empecé no sentí tanto repelús, como con la que le siguió, al menos esta tenía aun una tónica inocente que nos hacia ignorar varios temas preocupantes de la historia:
1. El vampiro tenía una muy, muy, muy, muy, muy...avanzada edad, por lo que las diferencias generacionales entre la pareja no eran normales.
2. A la chica la controlaba hasta el papá (de hecho, este era el que menos), parecía una persona totalmente inútil e indefensa durante toda la trama.
3. El chico por el que se sentía atraída era evidentemente peligroso, pero eso no le impedía amarlo e ignorar todas las señales rojas, como que se la echara al hombro cada vez que quisiera, la viera dormir, le respirara en la nuca, la dejara tirada en medio de un bosque, no tuviera en cuenta su opinión, ni sus deseos en lo más mínimo, pues todas la decisiones de pareja las tomaba él.
4. La chica era insegura y lo siguió siendo durante toda la historia, hasta que se convirtió en vampiro y por arte de magia todos su problemas se solucionaron, incluyendo las alucinaciones visuales y auditivas sobre su enamorado hombre-vampiro después de que él la dejara totalmente desamparada y que ella intentar saltar de un risco solo por volver a sentirse cerca de él. Esta mujer era de psiquiátrico, pero aun así, una protagonista ejemplar.
En fin, mañana me dedicaré a completar mi punto y espero poder llegar a clarificar qué ocurre cuando decides entrar a una relación donde hay una clara diferencia en la balanza. El que tengamos ideales tan absurdos como conocer a alguien "perfecto" y que cuando esa persona nos muestre que no lo es no tengamos de otra, más que pelearle o huir. Pero bueno, eso es todo por ahora, mañana lo ampliaré un poco más.
¡Hasta entonces!
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