Ir al contenido principal

La privacidad del S.XXI

    


    En estos días estuve pensando en cómo las redes sociales han afectado nuestro sentido de la privacidad, este pensamiento por supuesto que va ligado a la reciente noticia de que WhatsApp ha cambiado su política y ahora expresamente nos invita a compartir nuestro número de teléfono, ubicación y contactos con Facebook o dejar de utilizar su anhelado servicio.

    Debido a esto, son cada vez mas quienes han decidido descargar Telegram (o la otra que recomendó el mega millonario de turno, Elon Musk, de la cual no recuerdo su nombre), sin embargo, dudo que a futuro muchos de estos nuevos clientes de Telegram decidan cortar lazos para siempre con WhatsApp o si lo hacen, indignados por el sometimiento que esta aplicación les está exigiendo en este momento, seguro que no cortarán sus vínculos con Facebook y seguirán viviendo tranquilos en su mundo digital, compartiendo sus fotografías familiares y personales por esa red y por Instagram igualmente.

    La cuestión es que nadie es consciente de lo que implica compartir tu vida con el mundo entero, no se trata de un tema de "estoy intentando volverme famoso a partir de seguidores y likes", se trata de cuestionar ¿Qué sentido tiene?, ¿para qué quiero mostrarle mi vida a alguien?, ¿podré cambiar al mundo a través de mis fotografías y pensamientos de 150 caracteres? y seguro que la respuesta a esta pregunta es NO. A nadie le cambia la vida un Intagrammer o un Youtuber (por mucho que te enseñen sobre algún tema), pues solo son un reflejo de lo que el entretenimiento ha sido por Siglos para la gente, una sombra reflejada en una caverna, alguien a quien nos gustaría parecernos y su éxito se convierte en el nuestro, pero realmente nuestro éxito no llegará hasta que dejemos de estarle echando porras o estoqueando a esa persona que nunca conoceremos, porque, aceptémoslo, incluso en la vida diaria, aun interactuando con alguien, es imposible llegar a conocerle más allá del 10% que nos muestra, a menos que vivamos con esa persona y aun así nos quedarían millares de datos por conocer.

    Ser famoso a partir de tu vida en redes no es un gran logro, por mucho contribuirás a marcar alguna tendencia, volverás popular alguna frase o reto estúpido (y luego hay personas que temen que en la vacuna del coronavirus nos inyecten un chip para controlarnos "¿hola?"), después serás reemplazado/olvidado por algún otro pendexis que llegue con algún otro reto viral y ¿después qué?

    Hoy día conozco a muy pocas personas que han optado por abandonar alguna de estas redes sociales cuyo propósito inicial (según lo predican cada que pueden) es conectar personas al rededor del mundo y sí, debo aceptar que en mis tiempos universitarios y posuniversitarios yo fui una fiel seguidora del estilo de vida facebookero e instagrammer, es más, puedo asegurar que invertía más tiempo en revisar cada rincón de estas dos redes sociales que en mi propia vida, empecinada por averiguar más de lo que mis ojos veían a simple vista, me obsesionaba con la vida de cada persona que seguía, estoqueando hasta el más mínimo detalle, para después, en alguna conversación con amigos, soltar la sopa de quién recientemente se había casado, quién se había divorciado, a dónde había viajado en sus ultimas vacaciones, cuántas personas habían quedado embarazadas en el ultimo año y a cuántos habían encontrado poniéndole el cuerno a su pareja, en conclusión no tenía vida propia, mi vida estaba construida a partir de la idea de que el éxito consistía en aparentar ser más feliz y tener más likes en mis fotografías que en las de mis conocidos y por supuesto tenía que hacer un trabajo de investigación previo para poder considerar que en efecto yo había sido más feliz que X persona por los "éxitos alcanzados".

    Es triste pero cierto, perdí mucho tiempo de muchos años de mi vida chismoseando la vida de los demás, obsesionada por los likes que recibía y dejando de lado mi propio crecimiento personal. Cuando me di cuenta de esto, por supuesto que corté toda relación y red social que tenía, incluso cerré Twitter, Linkedin y cualquier otra que medianamente me condujera de nuevo por aquellos caminos que quería dejar atrás, fue difícil, pero al final lo logré (en otro escrito relataré cuál fue mi motivación más fuerte en ese momento para no decaer). Hoy en día soy un fantasma de la red, solo conocida por nombre, genero y tal vez, reconocida por quienes son más cercanos a mi, por quienes conocen mi historia y ya saben que la bandera que me enorgullece cargar ahora es poder hacer parte del selecto grupo de personas que podemos decir que cuando cortemos vínculos con WhatsApp nuestros datos no pertenecerán, ni habrán hecho más millonario al querido y odiado Mark.

    Espero que en algún momento, a futuro, podamos ser más conscientes de lo que implica vender tu vida a otros sin recibir nada a cambio, seguir a otros en redes para "deprimirnos" por no ser cómo esas personas, no marcarnos metas personales, no contribuir a algo nuevo, no luchar por las causas que valen la pena y ser más congruentes con lo que hacemos, no se trata de cerrar una red social para seguir autoprofanando nuestra propia privacidad en otra red social, se trata de apagar el chip y volver a levantar la vista del móvil para ver la vida que se te escapa mientras revisas el ultimo post.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Giratiempo

Cerró sus ojos para volver a limpiarse las lagrimas y de repente, al abrirlos nuevamente, se dio cuenta que ya habían pasado dos años desde la ultima vez que lo había visto con vida. El tiempo al parecer había dado un nuevo salto, dejándola tan confundida como siempre. Se levantó del suelo, cuando su cabeza dejo de dar vueltas y observó a su al rededor; parecía el mismo escenario pero totalmente distinto. Sus pensamientos eran extraños, de seguro por el giratiempo que siempre tenía este efecto en ella, en ocasiones, incluso le generaba jaqueca o sensaciones de ahogo que duraban cierto tiempo. En una oportunidad, había tenido que durar varias semanas con la cabeza agachada mientras caminaba, solo para cerciorarse de que sus pies seguían tocando el suelo y moviéndose con sincronía, uno tras otro, obedeciendo tal vez a un instinto mucho más fuerte que su razón. Esperó unos minutos mientras se adaptaba al cambio y reflexionó sobre los ultimos hechos de los cuales tenía absoluta certeza...

Giratiempo

En realidad no ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que te vi...pero es increíble cómo los días se suelen detener en un instante y luego no parecen avanzar hasta que volvemos a ver a la persona amada; entonces, nuestro corazón de nuevo da un salto, un pequeño latido que, al igual que las manecillas del reloj, pone en marcha la maquinaria encargada de bombear sangre a nuestro pecho y avivarnos, ponernos en movimiento, recordarnos quiénes somos y quiénes hemos sido junto a este personaje que nos colma de vida el corazón y la razón, afianza nuestras ideas, nos llena de valor y coraje, hace crecer el frenesí a través del silencio y la oscuridad que una vez nos invadió, haciéndonos olvidar de lo malo, recordando sólo lo bueno, los antiguos buenos tiempos, los mejores milagros, en fin...Ayudándome a recordar todas las veces en las que fui feliz a tu lado... Mi mente es un manicomio ahora, no logro descifrar qué es lo que pasa al interior, por qué me siento tan extraña, tan satisfecha...

Tal vez...

En algún momento de mi vida, luego de tanto sufrir, creo que dejé de sentir. Realmente siento que perdí algo muy importante y profundo que habitaba dentro de mí, siento que perdí lo mejor de mí misma, siento, que en estos momentos debería sentir al menos algo, una tristeza, un dolor, un miedo, un poco de amor…pero realmente ya no siento nada. Lo peor de todo, es que me he venido dando cuenta que esto solo ocurre con el resto del mundo, porque en mis entrañas aun sigue latente ese pequeño chip, que se activa cada vez que te tengo cerca, cada vez que te recuerdo en las manos de otra persona, en su postura, en sus ideas, en su altura, en su voz…solo cuando te veo en otros, logro volver a sentir algo de amor….y cuando te veo a ti…cuando te veo a ti todo se trasforma. Siento tantas cosas que me hacen pensar que, seguramente aquello que sentía en otros, en realidad era una vil copia del sentimiento original, que hace parte de mi hace tanto tiempo, que ya ni recuerdo cuándo fue que dejé de in...