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Jugando con el peligro (Parte 3)


    Este es el final de la historia pero advierto que no será corto, olvidar a Marc para mi fue lo más difícil de toda la historia que viví junto a él y fue difícil porque cuando debí dejarlo ir no lo hice y cuando lo intentaba él no lo quería así. Conocí las partes más oscuras de su pensamiento y personalidad, intenté autoconvencerme que no éramos compatibles, pero nuestros cuerpos y mentes siempre opusieron resistencia. La química que creé con él nos impidió seguir durante años, sin tener la sensación de que estábamos olvidando algo que no deberíamos olvidar.

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    Habíamos durado separados ya una semana completa y yo no podía dejar de pensar en él, era doloroso, incluso físicamente doloroso, las cuestiones más pequeñas me recordaban en cada momento nuestro tiempo juntos, nuestra bonita historia de amor e inmediatamente empezaba a sentir un vacío muy fuerte en el pecho que se sumaba a mis repentinas ganas de llorar. Intenté superar ese tiempo sola, resuelta a lograr alejarme de la idea de estar con él, sin embargo, mi voluntad no fue suficiente y esa noche le escribí pese a no verlo conectado. En mi escrito le dije que no podía más, que lo había intentado y que sabía que debía ser fuerte para poder superarlo, así que le pedía ignorarme pero permitirme seguir escribiéndole hasta que pudiera lograr alejar mi corazón de él.

    Sin pensar que esto ocurriría, Marc me escribió de vuelta de inmediato, me dijo que él se sentía muy similar a mi, que le dolía todo el tiempo el pecho como si sintiera que algo le faltara y que esta sensación nunca antes la había experimentado. Le creí pues éramos unos expertos en decirnos la verdad todo el tiempo. Ahora que lo pienso, este elemento, además de nuestras horas de conversaciones interminables y la pasión que teníamos al besarnos, tocarnos y tener relaciones, fueron los tres elementos que constituyeron nuestra relación y la recubrieron en cemento solido, en uno muy difícil de roer.

    Decidimos vernos, pero le indiqué a Marc que yo no lo podría volver a ver mientras siguiera de novio con ella, me rehusaba a convertirme en la otra. Un día, Marc me escribió de improviso algo como "ya sucedió, estoy de nuevo soltero y te quiero ver, bonita", fue la mejor sensación después del tiempo de separación que habíamos tenido. No lo dudé y ese mismo día nos vimos, en nuestra salida decidimos que empezaríamos lentamente, él acababa de romper su relación más larga hasta ese momento, por lo que yo lo entendí perfectamente, al menos para mi eso ya era suficiente.

    Lamentablemente Marc tenía un problema, del que aun no he hablado. Él había crecido en otro país, había perdido su inocencia de niño y había aprendido a ser mujeriego, a disfrutar al máximo su soltería, pero sobre todo, a huir de las relaciones y la estabilidad. De una manera extraña pudo tener esa relación tan larga ya que se limitó a dejar de salir con sus amigos y a dedicarse a ella por completo. Cuando ella se fue y yo aparecí en su vida, fue como tomar un segundo aire y un tercero y un cuarto...yo era la mujer que lo desahogaba, que lo sacaba de la rutina, debido a que entre nosotros nunca hubo una, éramos dos amantes que iban improvisando todo el tiempo y a cada paso. Cuando empezamos nuestra relación más seria él ya no quería volver a encerrarse, su espíritu se había acostumbrado a la libertad, por lo que apenas empezó a identificar que estábamos cayendo en la rutina de cualquier relación estable decidió empezar a jugar, a mentirme, a buscar una salida. 

    Una noche, mientras hablábamos por teléfono me confesó que me había mentido, había salido con su ex en su cumpleaños y ahora me confesaba que se habían vuelto a ver en el de ella. Me sentí engañada, como nunca antes había sucedido con él, corté la conversación y corté de paso con él, antes de empezar a llorar inconsolablemente. Me prometí a mi misma que lo dejaría para siempre.

    Esa noche dos cosas extrañas sucedieron: 1. Me llamó un amigo en común y me terminó proponiendo que saliera con él y 2. Otro de mis amigos me empezó a escribir, un poco borracho, que Marc no me merecía y que no volviera con él nunca más.

    Llegó otro cumpleaños y con este otra celebración, sabía que esa noche vería a Marc pero estaba muy resuelta a ignorarlo, sin embargo, de nuevo empezó su rutina, lo ignoré, me ignoró, comenzó a tomar, me buscó, salimos a bailar, me siguió, intentó tomar mis manos, las alejé pero en algún momento me cansé de alejarlo, me pidió disculpas, me dijo que no quería dejarme ir tan fácil. Esa noche se comportó de manera muy extraña, me abrazaba y besaba con la necesidad de un niño pequeño, me decía al oído que no me fuera de su lado, que yo era suya y de nadie más.

    Tristemente su resolución duró tanto como duró esa fiesta, volvimos a la rutina y al poco tiempo ya se graduaba y ¿a que no adivinan con quién celebró su graduación? en efecto, no fue conmigo, esa noche me dejó en medio de la fiesta en la que estábamos por él, comencé a llorar de manera incontrolada y en ese momento recibí el mejor consejo de uno de mis amigos, me dijo "toma un taxi y vete ya. Él no merece verte llorar por él". Así lo hice y al otro día, con la peor sensación que había tenido en años me dediqué a ignorarlo, hasta que no pude más, me llamó y me pidió que nos viéramos, que necesitaba decirme algo.

    En mi mente pensaba no regresar con él, me daba tranquilidad que la cita fuera a media tarde y que pudiéramos estar sobrios para poder hablar sobre lo que pasaba. Me llevó en carro, durante el trayecto decidí hablarle como a cualquier amigo. Llegamos a un café, pedimos algo y mientras se terminaba lo que habíamos pedido, él decidió hablar de aquello que me quería contar, me confesó que no se sentía bien teniendo una relación estable en ese momento, que deseaba poder ser libre durante un tiempo antes de volver a caer en cualquier tipo de relación, me dijo que no me quería perder, pero tampoco podía darme lo que yo quería. Yo tenía claro que para mi eso no era suficiente y terminamos, estaba vez, para siempre.

    Este debió haber sido nuestro ultimo final, sin embargo, no mentía cuando dije que esta historia tuvo muchos y duraron años. Este puede ser llamado nuestro final inicial, porque los que siguieron siempre nos regresaban a este punto de la trama. Mañana prometo cerrar esta historia con los últimos eventos que ocurrieron después de este momento.

¡Hasta entonces!

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