¿No les pasa que a veces tienen mucho que decir pero no encuentran las palabras?
A mi me pasa todo el tiempo.
Intento empezar a tocar temas de verdadero significado y fuerza para mi, pero luego, me autocensuro y vuelvo a empezar. Justo esta mañana quería exponer un tema que me genera preocupación, debido a que siento que ya deberíamos estarlo cambiando dentro de la sociedad con tanta evolución y revolución cultural que tenemos hoy día, pero sigue estando como a la sombra, ignorado como algo que no tiene importancia alguna, pero que a la larga ha llevado a generar muchas muertes (y agresiones) tanto de hombres como de mujeres y sobre todo de mujeres.
Tal vez es el miedo a desconectar a mi nula audiencia o tal vez es mi "super yo" diciéndome que me limite a hablar de lo bueno, como si de lo malo o lo incomodo no se aprendiera nada y es que este tema trae muchas capas, exponerlo será como pelar una cebolla, quiero hacerlo bien para que capa por capa pueda ir descubriendo un camino, una salida que me permita entender ¿por qué sigue ocurriendo? y ¿qué necesitamos para cambiar este tema en la sociedad actual?
No se trata solo de machismo, como seguro se estarán imaginando, tampoco se trata de un tema relacionado al mas grande tabú de la sociedad, el feminismo, tiene tanto uno como de lo otro y se va ligando poco a poco con nuestra aceptación e idea sobre el amor romántico. Ese que te lleva a "escribir los versos más tristes esta noche", pero también te puede llevar a soñar despierto y caminar entre nubes de algodón.
A simple vista el amor romántico es lo más lindo que nos pudimos inventar alguna vez: un hombre que conoce una mujer, que la respeta, que la ama, que la cuida, que la extraña, que la hace suya y entrega su vida por ella y una mujer que cuida del hombre como se cuida a un niño pequeño, que lo mima, que lo respeta, que es devota a él, que se entrega con entera confianza y abre su corazón sin limite (me empalagué un poco terminando la frase). Ese es el amor romántico, al que muchos aspiran y con el que muchos de nosotros crecimos, tal vez motivados por las películas de Disney, por las princesas rosadas y sus príncipes azules y encantados. El amor romántico es lo que inspira todas las películas, canciones, frases, poemas de amor o al menos es lo que se cree y lo que impulsa a los jóvenes (y viejos) a hacer locuras: tatuarse, tallar madera, saltar en paracaídas, cruzar el Atlántico, en fin, un sinnúmero de actos que se supone que se deben hacer si uno verdaderamente está enamorado.
Acá es cuando el tema deja de ser fácil y empieza la autocensura debido a que no quiero pincharles ese globo y que terminen volteando la vista, pensando "a esta pobre mujer le partieron en un millón de pedazos el corazón". Pero bueno, acá vamos con mi contraparte.
Mi primer problema con este tema es justo esa concepción del amor romántico. Aun no logro entender cómo es posible que en ocasiones se sigan valorando las relaciones bajo es concepto y que todo lo que no entre dentro de él no pueda considerarse bonito, más que eso, hermoso y sano.
El problema, aclaro, MI problema con el amor romántico es que no lo veo nada sano y acá voy a empezar a pelar la cebolla:
1. No veo sano el amor romántico bajo la concepción de "es el amor que todo lo puede", simplemente porque no creo que cuando amas a alguien debes olvidarte de que el primer amor de tu vida eres tu misma (o tu mismo).
2. No creo en el amor romántico porque yo ya he experimentado con él y puedo decir que es peligroso, se siente como andar al borde de un balcón a varios metros de altura, puede que te eleve en los puntos más buenos, cuando la relación va bien, pero cuando no te tira de un empujón al suelo y la caída se siente como si hubiera sido a varios metros del suelo.
3. El amor romántico se olvida de lo básico en una relación, reconocer que el otro no es ni será nunca perfecto y que tu tampoco lo eres. Imaginémonos que encuentras al príncipe encantado: atractivo, atlético, galán, educado, hasta buen cocinero y tu, una pobre mortal, con mal aliento por las mañanas, despelucada, torpe, ambivalente, con cambios de humor y sobre todo humana, ¿cómo se va a poder llegar a equilibrar la balanza?
4. El amor romántico rompe relaciones. Las expectativas se encuentran bastante altas y tu o él bajo el rasero de lo que consideran un pareja perfecta terminan poniéndose objetivos imaginarios e imposibles de cumplir.
5. Este supuesto amor de cuento no se ha logrado adaptar al paso del tiempo, se sigue creyendo o ligando a la idea del amor romántico el papel del hombre como protector y el de la mujer como cuidadora, como si en algún momento no se pudieran intercambiar los papeles, como si las mujeres estuviéramos destinadas a ser las frágiles flores y los hombres los fuertes varones. Igualmente, no conozco (aunque seguramente existan y esté ignorándolo completamente) grandes novelas, canciones o poemas que enaltezcan el romance entre personas del mismo genero o del mismo sexo, es como si la idea del amor romántico no prosperara en esos terrenos y solo se dedicara al estereotipo.
Voy a parar aquí porque esto es mucha tela y quiero seguir ampliándola pero sin aburrir, recordemos que esto es una cebolla y estoy evitando empezar a llorar, mentira, pero debo buscar la forma de no perder el hilo e irme por las ramas para poder concluir en un punto final.
Mañana continuaré por el siguiente camino de este gran tema. Lo prometo y ¡hasta entonces!
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