Ir al contenido principal

Soltando amarras

"Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo."  
Charles Chaplin

¿Por qué a las personas nos suele costar bastante esto? Soltar amarras, desprendernos de cosas, se pararnos, despedirnos, alejarnos de todo aquello que ya no es como era antes, pese al dolor que este causando; muchas personas prefieren aferrarse de pies y manos, creyendo que así...

Empecé este escrito el 2 de octubre de 2013 y nunca pude terminarlo, como tantos otros, en aquel momento estaba tratando de olvidarme de alguien que había sido muy importante para mi (o eso creía yo). Hoy, más de 4 años después de esa ruptura, por fin tengo el valor para volver a leer todo aquello que en aquel momento fue una verdad absoluta para mi.

¿Y qué ha sido de mi vida luego de una ruptura imposible de superar?

Pues bien, me complace anunciar que finalmente todo acabó, de la manera menos deseada.

Tuve que renunciar al que sabía que no era el amor de mi vida, en el proceso de hacerlo caí en muchas relaciones indeseadas, la última fue la gota que derramó el vaso, la peor relación que pude haber tenido pero gracias a esto, finalmente logré decir NO MÁS.

Giré el timón, levanté el ancla que me aferraba al desamor y conocí a un maravilloso hombre, con el que muy pronto voy a casarme.

Como todo en la vida, el dolor (y el amor) de aquel momento ya pasó, para poder lograrlo tuve que perdonarme a mi, a la vida, a todas mis malas relaciones y decisiones, en ese momento creo que empecé a enderezar mi camino.

Cada persona es responsable de lo que le sucede en el mundo y cuando te des cuenta de esto, podrás empezar a tomar mejores decisiones en tu vida.

Hoy simplemente quiero agradecer a la vida por darme una segunda oportunidad de ser feliz :)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Giratiempo

Cerró sus ojos para volver a limpiarse las lagrimas y de repente, al abrirlos nuevamente, se dio cuenta que ya habían pasado dos años desde la ultima vez que lo había visto con vida. El tiempo al parecer había dado un nuevo salto, dejándola tan confundida como siempre. Se levantó del suelo, cuando su cabeza dejo de dar vueltas y observó a su al rededor; parecía el mismo escenario pero totalmente distinto. Sus pensamientos eran extraños, de seguro por el giratiempo que siempre tenía este efecto en ella, en ocasiones, incluso le generaba jaqueca o sensaciones de ahogo que duraban cierto tiempo. En una oportunidad, había tenido que durar varias semanas con la cabeza agachada mientras caminaba, solo para cerciorarse de que sus pies seguían tocando el suelo y moviéndose con sincronía, uno tras otro, obedeciendo tal vez a un instinto mucho más fuerte que su razón. Esperó unos minutos mientras se adaptaba al cambio y reflexionó sobre los ultimos hechos de los cuales tenía absoluta certeza...

Giratiempo

En realidad no ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que te vi...pero es increíble cómo los días se suelen detener en un instante y luego no parecen avanzar hasta que volvemos a ver a la persona amada; entonces, nuestro corazón de nuevo da un salto, un pequeño latido que, al igual que las manecillas del reloj, pone en marcha la maquinaria encargada de bombear sangre a nuestro pecho y avivarnos, ponernos en movimiento, recordarnos quiénes somos y quiénes hemos sido junto a este personaje que nos colma de vida el corazón y la razón, afianza nuestras ideas, nos llena de valor y coraje, hace crecer el frenesí a través del silencio y la oscuridad que una vez nos invadió, haciéndonos olvidar de lo malo, recordando sólo lo bueno, los antiguos buenos tiempos, los mejores milagros, en fin...Ayudándome a recordar todas las veces en las que fui feliz a tu lado... Mi mente es un manicomio ahora, no logro descifrar qué es lo que pasa al interior, por qué me siento tan extraña, tan satisfecha...

Tal vez...

En algún momento de mi vida, luego de tanto sufrir, creo que dejé de sentir. Realmente siento que perdí algo muy importante y profundo que habitaba dentro de mí, siento que perdí lo mejor de mí misma, siento, que en estos momentos debería sentir al menos algo, una tristeza, un dolor, un miedo, un poco de amor…pero realmente ya no siento nada. Lo peor de todo, es que me he venido dando cuenta que esto solo ocurre con el resto del mundo, porque en mis entrañas aun sigue latente ese pequeño chip, que se activa cada vez que te tengo cerca, cada vez que te recuerdo en las manos de otra persona, en su postura, en sus ideas, en su altura, en su voz…solo cuando te veo en otros, logro volver a sentir algo de amor….y cuando te veo a ti…cuando te veo a ti todo se trasforma. Siento tantas cosas que me hacen pensar que, seguramente aquello que sentía en otros, en realidad era una vil copia del sentimiento original, que hace parte de mi hace tanto tiempo, que ya ni recuerdo cuándo fue que dejé de in...