Como todos los días, me detengo en la parada de autobús, esperando no pensar en ti este día. Subo y me siento, en el único lugar en el que sé que podré ponerme a prueba, para confirmar que efectivamente ya no estas en mi. Durante el recorrido miro por la ventana, haciendo una lista mental sobre los lugares en los que te veía diariamente; compruebo que aunque te imagino allí, tu recuerdo ha adquirido la forma de un fantasma, que se extingue cada día un poco más y reafirmo mi idea de que el dolor ya no está.
El autobús se detiene para dar un giro y en esos momentos, percibo con sorpresa un olor familiar, que ha estado invadiendo el ambiente sin que me hubiera dado cuenta, es una esencia que me devuelve en el tiempo y con temor trato de aguantar la respiración para no dejarla entrar en mi sistema. Lo logro por unos segundos, pero la sorpresa me ha impedido aspirar suficiente aire puro, para poder aguantar más tiempo.
Así que me rindo, suponiendo que no será tan malo como otras veces...Y entonces te respiro y siento como lentamente desciendes por mi garganta, dejando un ardor que va creciendo conforme aspiro un poco más de ti y sin querer, permito que el calor vuelva a descender a mi pecho, donde ya lo creía extinto, pero en el primer instante se siente como la primera vez, el mismo fuego, el mismo dolor, la misma quemadura que tapa mi garganta, creando un nudo que me hace sentir ahogada, atrapada y sin oxigeno. En ese momento llegas a mi cerebro y se que la batalla se ha perdido, te siento y te recuerdo nuevamente con toda claridad; veo por la ventana y te veo ahí, detenido en el tiempo, esperándome mientras camino tras de ti, agarrados de la mano, riendo, hablando, amándote, amándonos...
El bus acelera nuevamente y tu recuerdo vuelve a esfumarse junto con el ardor y el dolor, por fin te vas, "ahora si será la ultima", me repito, aun sabiendo que no es verdad. Vas a volver, lo sé.
El autobús se detiene para dar un giro y en esos momentos, percibo con sorpresa un olor familiar, que ha estado invadiendo el ambiente sin que me hubiera dado cuenta, es una esencia que me devuelve en el tiempo y con temor trato de aguantar la respiración para no dejarla entrar en mi sistema. Lo logro por unos segundos, pero la sorpresa me ha impedido aspirar suficiente aire puro, para poder aguantar más tiempo.
Así que me rindo, suponiendo que no será tan malo como otras veces...Y entonces te respiro y siento como lentamente desciendes por mi garganta, dejando un ardor que va creciendo conforme aspiro un poco más de ti y sin querer, permito que el calor vuelva a descender a mi pecho, donde ya lo creía extinto, pero en el primer instante se siente como la primera vez, el mismo fuego, el mismo dolor, la misma quemadura que tapa mi garganta, creando un nudo que me hace sentir ahogada, atrapada y sin oxigeno. En ese momento llegas a mi cerebro y se que la batalla se ha perdido, te siento y te recuerdo nuevamente con toda claridad; veo por la ventana y te veo ahí, detenido en el tiempo, esperándome mientras camino tras de ti, agarrados de la mano, riendo, hablando, amándote, amándonos...
El bus acelera nuevamente y tu recuerdo vuelve a esfumarse junto con el ardor y el dolor, por fin te vas, "ahora si será la ultima", me repito, aun sabiendo que no es verdad. Vas a volver, lo sé.
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